Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina, un gran momento para aprovechar el tiempo libre y viajar en familia.

Durante el curso, tanto niños como adultos están muy ocupados. Trabajo, colegio, clases extraescolares… Por eso, la llegada del verano supone pasar más tiempo en familia y compartir comidas, actividades y viajes.

Planes con los niños

Un viaje al extranjero puede ser la oportunidad perfecta para que los niños pongan en práctica los idiomas que estudian durante el curso escolar. ¡Seguro que les tocará a ellos hacer de intérpretes! Además, podrán ver otras culturas, algo muy enriquecedor para los peques.

Una escapada a la playa, ya sea en territorio nacional o fuera de nuestro país, os dará la posibilidad de practicar deportes acuáticos como surf, buceo, snorkel, kayak o paddle surf. Además de probar una nueva actividad deportiva en familia, podréis descubrir paisajes espectaculares.

Para los amantes de la naturaleza, siempre está la posibilidad de perderse en un entorno natural. Camping, cabaña de madera o casa rural, vosotros elegís. La montaña ofrece un acercamiento a la fauna y la flora, así como la oportunidad de hacer senderismo, actividades de orientación e incluso rafting, para las familias más aventureras.

Ventajas de viajar en familia

  • Estrechar vínculos. Esta es la principal ventaja de hacer este tipo de planes familiares, ya que compartir tiempo y experiencias llevará a una mayor complicidad, cariño y entendimiento. La familia volverá mucho más unida de lo que se fue.
  • Conocer las inquietudes de los hijos. Los padres tendrán tiempo de conocer mejor a sus hijos, cuáles son sus intereses, qué asignaturas les gustan más, si tienen algún tipo de dificultad en el colegio, etc.
  • Valorar a la familia. No hay mejor forma de apreciar la familia que se tiene que yendo de viaje juntos.
  • Tranquilidad. Los niños hacen que el ritmo de un viaje sea más tranquilo y pausado, algo que los adultos necesitamos de vez en cuando para descansar y bajar el ritmo que llevamos con la rutina de trabajo.
  • Momentos educativos. Una escapada en familia es también una ocasión perfecta para educar a nuestros hijos. Desde enseñar cómo utilizar los cubiertos correctamente durante una comida en un restaurante, pasando por el respeto a los animales en una reserva natural, hasta aprender a ser tolerantes en un viaje a otro país con diferentes creencias e idiomas.

Este verano, aprovechad para viajar con los niños. Las nuevas y divertidas experiencias que se viven durante el desarrollo de un viaje se convertirán en recuerdos imborrables en la mente de los más pequeños de la casa, y también de los mayores.

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