Desde hace tiempo el departamento de Religión y el de Valores Éticos queríamos trabajar juntos en algún proyecto común que mostrara la importancia de un crecimiento idóneo de las personas. Con este deseo en este curso 2017-2018 hemos trabajado juntos en la proyección de dos clásicos del cine en blanco y negro, con su correspondiente Cineforum.

“La lista de Schindler” ha sido la primera obra elegida para el trabajo con los alumnos de 3º de la ESO. Sin duda alguna la elección ha sido arriesgada ya que nos encontramos con una película dura y larga en la que se afrontan los desastres del holocausto judío desde el interior de la vida misma del Pueblo Elegido. Una elección que, a pesar de ser arriesgada, ha sido acertada ya que sabíamos que los alumnos iban a recibir la película con la madurez suficiente y correspondiente a su edad. Y así ha sido.

“Matar a un ruiseñor” ha sido el segundo clásico seleccionado. Es una película fresca y ágil en la que se ve cuánto daño hace el racismo a la sociedad humana y cuánto bien se puede hacer desde la justicia y la comprensión. A pesar de ser una película realizada en la década de los 60, los alumnos la han acogido de forma madura y se han metido desde el primer momento en la dinámica propia que marca la narración.

Cualquiera de las dos películas muestran de forma extraordinaria cómo la pequeña actuación de la persona puede hacer mucho bien a la sociedad que le rodea. Tendemos a pensar que una pequeña acción no puede cambiar nada, pero sin embargo cumplir con el bien y la justicia es una máxima interior que quedan demostradas en los dos clásicos mencionados anteriormente. No es casualidad que estemos hablando de situaciones reales que han marcado a numerosas personas. La tentación era mirar a otro lado, pero la actuación fue hacer lo que creían correcto. Así actuaron y así nos enseñaron. Y así siguen enseñando hoy en día a adolescentes que necesitan unas bases sólidas y fuertes para un buen crecimiento.

Ha sido un privilegio ser testigo de los comentarios positivos que hacían hacia el comportamiento de las buenas personas que aparecían en las películas.

Uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido ya antes de empezar, empieza a pesar de todo y sigue hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence”. Esta afirmación de Matar a un ruiseñor define a la perfección la labor que queremos transmitir desde los departamentos de Valores Éticos y Religión.

La convivencia con el mal no es algo bueno, sino que lo bueno es la actuación a favor del bien, desde lo más pequeño hasta lo más grande, en la pequeña realidad que nos rodea. No mirar hacia otro lado, sino actuar para crecer en el bien.

Con este deseo hemos colaborado y con este deseo seguiremos haciéndolo. Si no habéis tenido oportunidad de ver alguna de las dos películas, os invitamos a que lo hagáis este verano. Concedeos el regalo de emocionaros y crecer viendo unas películas que animan a ser mejor persona.

¡Feliz verano para todos!

Dptos. de Valores Éticos y Religión